Qué son las castañas y por qué son un fruto seco diferente
Las castañas son el fruto del castaño (Castanea sativa), un árbol muy presente en el norte peninsular, Andalucía y Extremadura. Su temporada va de octubre al final del invierno.
Aunque se clasifican como fruto seco, tienen poco que ver con las nueces o las almendras. Son ricas en carbohidratos complejos y tienen muy poca grasa y proteína. Por eso, desde el punto de vista nutricional, se comportan casi como un cereal.
Propiedades nutricionales de las castañas
Estos son, de forma aproximada, sus principales nutrientes. Los valores varían según la variedad y la forma de cocinarlas:
- Carbohidratos complejos: son su componente principal, en torno a 35-40 g por cada 100 g de castaña fresca.
- Fibra: aportan una cantidad interesante, que contribuye a la saciedad y al tránsito intestinal.
- Poca grasa: alrededor de 2 g por 100 g, muy lejos de los más de 50 g de las nueces.
- Vitamina C: algo poco habitual en un fruto seco. Parte se pierde con el calor, pero sigue siendo un aporte a tener en cuenta.
- Folatos, magnesio y potasio, en cantidades relevantes.
- Índice glucémico moderado-bajo, gracias a su fibra y a sus carbohidratos de absorción lenta.
En cuanto a calorías, la castaña fresca ronda las 180-200 kcal por 100 g. Asada, al perder agua, se concentra y sube algo más.