Vitaminas para el otoño: cuáles tomar y por qué

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Vitaminas para el otoño: cuáles tomar y por qué

Con la llegada del otoño es habitual notar algo más de cansancio y menos energía que en los meses anteriores. Es lo que se conoce como astenia otoñal, y una de las formas más directas de acompañar al cuerpo es asegurar ciertas vitaminas para el otoño.

En esta guía te contamos cuáles son las más relevantes en esta época, por qué, y cómo cubrirlas primero con la alimentación y, si hace falta, con un complemento.

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Vitamina D

La vitamina D se produce sobre todo en la piel gracias a la luz del sol. En otoño los días se acortan y pasamos más tiempo bajo techo, así que su producción natural baja.

La vitamina D contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario y al mantenimiento de los huesos en condiciones normales. Por eso suele ser la primera que se menciona al llegar el frío. Está en el pescado azul, el huevo y los alimentos enriquecidos. Si tomas un complemento, te contamos cómo tomar vitamina D correctamente.

Vitamina C

Con los primeros catarros, la vitamina C gana protagonismo. Contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario, a la protección de las células frente al daño oxidativo y a disminuir el cansancio y la fatiga.

La encuentras en cítricos, kiwi, pimiento y brócoli, todos muy presentes en esta época. Como no se almacena en el cuerpo, conviene tomarla cada día.

Complejo vitamínico B

Las vitaminas del grupo B participan en la obtención de energía a partir de los alimentos. La B6 y la B12, en concreto, contribuyen a disminuir el cansancio y la fatiga y al funcionamiento normal de la función psicológica.

Están en cereales integrales, legumbres, huevos y lácteos. La B12 merece especial atención si sigues una dieta vegana, porque prácticamente solo se encuentra en alimentos de origen animal.

Magnesio

El magnesio interviene en cientos de procesos del organismo. Contribuye a disminuir el cansancio y la fatiga, al funcionamiento normal de los músculos y al equilibrio del sistema nervioso.

Frutos secos, semillas, legumbres y cacao puro son buenas fuentes. Si notas calambres o irritabilidad, revisar tu aporte de magnesio es un buen punto de partida.

Hierro

El hierro es especialmente relevante si sigues una dieta vegetariana o vegana, o si eres una mujer en edad fértil. Contribuye a disminuir el cansancio y la fatiga y a la función cognitiva normal.

Un truco práctico: combina las legumbres o las verduras de hoja verde con un alimento rico en vitamina C. La vitamina C aumenta la absorción del hierro de origen vegetal.

Si sospechas que te falta hierro, no te suplementes por tu cuenta: pide una analítica a tu profesional sanitario.

Omega 3

El DHA, uno de los ácidos grasos omega 3, contribuye a mantener el funcionamiento normal del cerebro con una ingesta diaria de 250 mg. Es un buen aliado en una época de más actividad mental tras el verano.

Su fuente principal es el pescado azul, como la sardina, la caballa o el salmón. Las semillas de lino y las nueces aportan otro omega 3, el ALA.

Ginseng y otras plantas como apoyo adicional

Además de las vitaminas, algunas plantas tienen una larga tradición de uso en esta época. El ginseng se utiliza tradicionalmente para el cansancio físico y mental y como apoyo a la concentración.

La ashwagandha y la rhodiola se han utilizado tradicionalmente para ayudar al cuerpo a adaptarse al estrés. Pueden ser interesantes si la vuelta a la rutina se te hace cuesta arriba. Ninguna de ellas elimina el cansancio: son un apoyo dentro de unos buenos hábitos.

Cómo cubrir estas necesidades: alimentación y suplementación

La primera vía es siempre una alimentación variada. Estos alimentos de temporada te ayudan a cubrir casi todo lo anterior:

  • Frutas y verduras de otoño: mandarinas, kiwis, granadas, calabaza, brócoli y setas.
  • Pescado azul dos o tres veces por semana.
  • Legumbres al menos tres veces por semana.
  • Un puñado de frutos secos al día, unos 25-30 g.

La suplementación puede tener sentido como apoyo puntual durante las primeras semanas del otoño, sobre todo si tu dieta no cubre bien algún nutriente. No conviene tomar complementos de forma indefinida sin una necesidad real.

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En Herbolario Navarro encontrarás una selección de vitaminas y complementos naturales para ayudarte a afrontar el otoño con más energía:

Si dudas entre varios, nuestro equipo de farmacéuticos y nutricionistas te ayuda en tienda a elegir el que mejor encaja contigo.

Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustituto de una dieta variada y equilibrada ni de un estilo de vida saludable. No superar la dosis diaria expresamente recomendada. Mantener fuera del alcance de los niños más pequeños.

Preguntas frecuentes sobre las vitaminas para el otoño

La vitamina D suele ser la más destacada, porque su producción depende de la exposición solar, que se reduce mucho en esta época. Aun así, lo ideal es cubrir bien todos los nutrientes con una dieta variada.

No necesariamente. Depende de tu alimentación, tu estilo de vida y de cómo atravieses el cambio de estación. Si comes variado y te sientes bien, puede que no los necesites.

Sí, muchas se combinan bien en un multivitamínico. Si tomas varios complementos por separado, revisa las etiquetas para no duplicar en exceso un mismo nutriente.

Suele bastar con las primeras semanas del cambio de estación, hasta que el cuerpo se adapta. No hace falta un uso indefinido, salvo que te lo indique un profesional.

Si el cansancio es muy intenso o dura más de tres semanas sin mejorar, consulta con un profesional sanitario antes de recurrir solo a la suplementación. Puede haber otras causas que conviene descartar.

Referencias y estudios relacionados

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Cashman, K. D., et al. (2016). Vitamin D deficiency in Europe: pandemic? The American Journal of Clinical Nutrition, 103(4), 1033-1044. Ver estudio
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Carr, A. C., & Maggini, S. (2017). Vitamin C and immune function. Nutrients, 9(11), 1211. Ver estudio
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Tardy, A. L., Pouteau, E., Marquez, D., Yilmaz, C., & Scholey, A. (2020). Vitamins and minerals for energy, fatigue and cognition: a narrative review of the biochemical and clinical evidence. Nutrients, 12(1), 228. Ver estudio
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Comisión Europea (2012). Reglamento (UE) n.º 432/2012, por el que se establece una lista de declaraciones autorizadas de propiedades saludables de los alimentos. Diario Oficial de la Unión Europea. Ver documento
Artículo revisado por
Sarah Peiró

Sarah Peiró

Licenciada en Biología por la Universidad de Valencia, es experta en suplementación con más de 12 años de trayectoria en el ámbito de la salud natural y la nutrición. A lo largo de su experiencia en Herbolario Navarro ha aprendido a comprender las particularidades de cada persona, convencida de que cada cuerpo es único y requiere un enfoque individualizado. Su objetivo es acercar el mundo de los suplementos de forma clara, sencilla y accesible, siempre desde una base científica sólida. Apasionada por la divulgación, su propósito es educar e inspirar a través de sus contenidos, ayudando a que cada persona pueda tomar decisiones informadas y conscientes.

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