La manzanilla suele tolerarse bien cuando se consume siguiendo las recomendaciones de uso. Sin embargo, existen algunas situaciones en las que conviene extremar la precaución o consultar previamente con un profesional sanitario.
¿Quiénes deben tener precaución al tomar manzanilla?
Las personas con alergia a plantas de la familia Asteraceae, como margaritas, crisantemos o ambrosía, pueden presentar un mayor riesgo de reacción alérgica.
Durante el embarazo y la lactancia, así como en bebés y niños, se recomienda consultar con un profesional sanitario antes de consumir manzanilla de forma habitual.
También es aconsejable pedir asesoramiento si se están tomando medicamentos anticoagulantes, sedantes o determinados tratamientos hormonales, ya que pueden existir precauciones o posibles interacciones.
La manzanilla no debe aplicarse directamente sobre los ojos, ya que podría provocar irritación o favorecer la contaminación si no se utiliza un producto específicamente diseñado para uso oftálmico.
Posibles efectos secundarios de la manzanilla
Aunque la manzanilla suele tolerarse bien, en personas sensibles pueden aparecer algunos efectos adversos, especialmente si existe alergia a las plantas de la familia Asteraceae.
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Reacciones alérgicas en personas sensibles.
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Somnolencia o mayor sensación de relajación en algunos casos.
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Molestias digestivas leves de forma ocasional.
Si aparecen síntomas intensos o cualquier reacción inesperada tras consumir manzanilla, es recomendable suspender su uso y consultar con un profesional sanitario.