Los alimentos fermentados forman parte de la alimentación tradicional de muchas culturas desde hace siglos. Aunque actualmente viven un gran momento de popularidad, lo cierto es que llevan acompañando a la humanidad desde hace miles de años gracias a su capacidad para conservar los alimentos de forma natural y aportar sabores muy característicos.
Hoy en día, el interés por los fermentados ha crecido especialmente por su relación con la microbiota intestinal, la digestión y la búsqueda de una alimentación más variada y equilibrada.
Desde el yogur natural hasta el kimchi, el miso o el chucrut, los fermentados destacan por sus sabores intensos, sus texturas diferentes y su enorme versatilidad en cocina.
Además, incorporar este tipo de alimentos puede ser una forma sencilla de enriquecer las comidas del día a día con nuevos sabores y recetas inspiradas en distintas tradiciones culinarias del mundo.